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The ‘flipped classroom’, el modelo pe...

The ‘flipped classroom’, el modelo pedagógico que arrasa en Internet

Escuela, Sección Comunidad Educativa, Semana del 18 al 24 Feb. 2015, Editorial Wolters Kluwer

  • Saray Marqués Arias
  • Más allá del debate “deberes sí, deberes no”, los acólitos del flipping propugnan darle un giro a la organización de las clases tradicionales
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En estos tiempos en que un estudio de la OCDE (PISA in focus 46, ¿Los deberes perpetúan las desigualdades en educación?, ver ESCUELA 4.048) ha vuelto a poner sobre la mesa la oportunidad de realizar pilas y pilas de deberes en casa, un término anglosajón ha sonado como alternativa. La flipped classroom, el aula invertida, volteada o inversa, es un modelo pedagógico con cada vez más predicamento entre los docentes, o al menos entre aquellos que se mueven como pez en el agua por las redes sociales.

En todo este boom destaca una web (www.theflippedclassroom.es), cuyo crecimiento da una muestra del fenómeno, cuando está a punto de cumplir los dos años. Nacida gracias a un convenio con la Universidad de La Rioja, los profesores Raúl Santiago, del Departamento de Ciencias de la Educación de esta, y Javier Tourón, del Departamento de Teoría y Métodos de Investigación Educativa y Psicológica de la Universidad de Navarra, son sus cabezas visibles. Suyo es el mérito de que la página aparezca en el primer y segundo resultados –entre más de dos millones– de la búsqueda de flipped classroom en Google; de contar con unas 3.000 visitas diarias, de que un vídeo en que explican el modelo acumule por sí solo 9.300 visitas; de que este término se haya convertido en uno de los más buscados en educación en español, de que su libro The Flipped Classroom: cómo convertir la escuela en un espacio de aprendizaje (junto con Alicia Díez), sea uno de los manuales de referencia educativos más vendidos en la Red…

En los últimos meses, reconocen, el interés se ha disparado y, si solían tener una o dos peticiones de información cada semana, en la actualidad hay cuatro o cinco solicitudes de colaboración al día. De España, pero también de Argentina, México, Colombia, Chile… La lista de profesores en esta red no deja de crecer. Cada vez más empresas vinculadas a la educación se suben al carro. Santiago y Tourón están a punto de publicar un tercer libro, y hablan de un convenio de colaboración a medio plazo con el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (Intef), dependiente del Ministerio de Educación.

¿Cómo no se nos ocurrió antes?

Pero… ¿cómo es esa aula al revés? Por más que el término pueda parecer enrevesado, el modelo FC es simple: tiene que ver con lo que el alumno y el profesor hacen en la sesión de 50 minutos, pero incluye preliminares. Se acabó la lección en clase y los deberes en casa. Para unos y para otros. El profesor tendrá que darles la lección –casi siempre en forma de vídeo educativo– con anterioridad, y esta parte más pasiva, su visionado, le corresponderá al alumno en casa, mientras que la parte más activa –preguntas, dudas, trabajo en base a lo expuesto– tendrá lugar en el aula, con el profesor.

Este giro puede aplicarse desde Infantil hasta la Universidad y, según uno de sus gurús, el profesor Santiago, es simple pero efectivo: “Ejemplos hay miles, como el de una compañera, una catedrática de la Facultad de Químicas, que flippea las prácticas: Los alumnos deben ver un vídeo antes de llegar al laboratorio sobre higiene, seguridad, procedimientos… Así pueden comenzar directamente la práctica, sin perder 15 minutos en aprender a ponerse los guantes y las gafas. Supone dejar de hacer cosas en clase que el alumno puede aprender en casa, sacarle el máximo partido a las sesiones, cambiar los roles”. De acuerdo a la taxonomía de Bloom (1950), se trata de que los dos niveles cognitivos básicos, conocer y comprender, tengan lugar en casa, antes, para poder aplicar, analizar, evaluar y crear en clase, después.

La FC tiene que ver con los deberes pero no con su abolición, como se mencionaba estos días en un debate vía Twitter. “Sí pide unos deberes distintos, que el niño haga una serie de cosas en casa que luego repercutirán en su aprendizaje. Por ejemplo, en 6º de Primaria, en vez de dedicarle 45 minutos a 50 ejercicios de matemáticas más o menos iguales, pueden ver un vídeo, por ejemplo, sobre la célula, de cinco, seis, como mucho 10 minutos, un vídeo que además se detiene y les hace preguntas… Si eso lo han hecho todos, luego en clase el conjunto de los alumnos se sabrán parte de la materia”, explica Santiago.

Está vinculada con las TIC, pues solo gracias a ellas es posible, por ejemplo, introducir estas preguntas en un vídeo y devolverle al instante el feedback al profesor: cuántos alumnos lo han visto, lo han respondido, en qué cuestión se han atascado más…, aunque no son estrictamente necesarias. Un docente que les da a los alumnos una infografía, un artículo, etc., para que lo miren en casa antes de comenzar una lección, también está aplicando este modelo, quizá sin saberlo. Además, aunque un 74,4% de los hogares tiene conexión a Internet y un 92% de los menores –de 10 a 15 años– dice usarlo, según el INE, tampoco es un obstáculo la falta de conexión, pues hay profesores que dedican parte del tiempo de clase a ver los vídeos por grupos y parte a trabajar en base a ellos.

Se asocia con la extensión del aula fuera de ella, con la ruptura de la frontera entre los aprendizajes formales e informales, con el just in time teaching, ligado con conceptos más modernos del constructivismo, la neurodidáctica o el conectismo. “Hemos cuadruplicado el tiempo que los estudiantes pasan con sus profesores”, sostiene Greg Green, el director de Clintondale de Michigan, el primer instituto Flip en EEUU. Es más habitual en centros innovadores, aquellos que han ido más allá de la dotación tecnológica y buscan el cambio metodológico, pero también puede ser obra de algún “profesor francotirador”, como los define Santiago. Es revolucionario, pero no deja de ser una vuelta a corrientes pedagógicas históricas (Freire, Freinet, Montessori, Piaget, la Institución Libre de Enseñanza…). Así al menos lo ve Juan M. Núñez, profesor de TIC aplicadas a la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Comillas y socio de Otbinnova, una empresa surgida en cuatro años para asesorar a colegios e instituciones en transformación metodológica con las TIC como palanca de cambio.

Profesores y alumnos competentes

Para Núñez todo esto funciona si se cambia el colegio completo, más allá del profesor que a título individual renueva su aula. Desde su empresa, reconoce, trabajan más con la privada y la concertada que con la pública, “donde es fácil dar un curso de formación, pero más complicada esta transformación profunda, que requiere, entre otras cosas, un equipo directivo con una permanencia”. Sin embargo, antes de la dirección, se fija en la docencia. La FC está relacionada con determinadas competencias de los alumnos (digital, autonomía, iniciativa personal, lingüística, social, de resolución de problemas…), pero también, y de forma previa, con unas competencias de los profesores: “Hay que darle una vuelta a quién es el docente, qué hace, cómo se entiende en el ecosistema educativo”. Y no se trata de que todos aspiren a estrellas de YouTube, a fundar una Khan Academy (no tienen por qué crear sus vídeos explicativos si prefieren seleccionar entre lo que hay ya hechos), pero sí que se conviertan en una suerte de dinamizadores de redes, cazatalentos, coaches… “El profesor detecta nuevas cosas en el aula, sabe mejor lo que el alumno sabe, porque le ve trabajando, los 50 minutos ya no son para llegar y soltar el rollo: ve quién colabora, quién habla bien, quién disfruta… las emociones, las inteligencias múltiples, los estilos de aprendizaje salen a relucir”, prosigue Núñez, encargado de un seminario celebrado este verano en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre FC patrocinado por Intef.

Y todo esto, ¿no tiene algo de moda? “No lo creo… Quizá suene a moda por emplear términos anglosajones, pero tanto la FC como las metodologías activas tienen un fundamento pedagógico teórico muy sólido… y son de agradecer, tras haber pasado por un desierto en el mundo metodológico, así que, de ser así, ¡bendita moda!”, proclama Núñez.

El origen

Jonathan Bergmann y Aaron Sams, dos profesores de Química en el Instituto Woodland Park de Colorado (EEUU) son considerados los padres de la FC. En un principio, pensaron en los vídeos educativos para los alumnos que habían perdido sus clases por algún motivo (por haber caído enfermos, por ejemplo), pero pronto vieron que el modelo beneficiaba a todos. Su manual Flip your classroom: reach every student in every class every day se convirtió en una suerte de biblia del movimiento flip.

Por su parte, el instituto Clintondale de Michigan (EEUU) fue el primer Flip School del mundo. Su director, Greg Green, explica como lo probó un profesor en el curso 2009-2010 y, a los 18 meses, todo el centro le imitó. “Se me ocurrió porque había probado a compartir vídeos de béisbol con los jugadores la víspera, practicando después en base a eso. Nuestro equipo había funcionado muy bien, así que les pedí a mis profesores que lo intentaran”. Parece que en el centro también funcionó, tal y como relatan en el libro A Flipped School. Mejora del rendimiento académico, de la tasa de graduados, descenso en un 47% de los problemas de disciplina… Cientos de personas les visitan para emularles, y tres centros se han convertido en totalmente flip siguiendo su estela. “El truco está en que el estudiante tiene lo que necesita para lograr el éxito. Muchos no pueden ir a casa y preguntar las dudas, o no tienen los recursos para ser excelentes. Con este modelo, cuando tienen problemas, simplemente preguntan al profesor. Este ya no está únicamente para decir lo que es importante, sino también para trabajar con ellos durante su proceso de aprendizaje”, resume.

Un Clintondale en Aragón

No tienen placa, pero son el primer Flip School de España, e incluso están hermanados con el Clintondale de Michigan. El Colegio San Gabriel de Zuera (Zaragoza), codirigido por los Padres Pasionistas y el grupo MT, decidió ir más allá en los planes de formación a profesores y optar por un nuevo modelo pedagógico. Por el camino, coincidieron con el profesor Raúl Santiago y decidieron sumar fuerzas en un proyecto conjunto. Aunque con cuatro cursos de duración, en los dos primeros ya se fraguó el cambio. “De un colegio prácticamente sin alumnado, con poco más de 200 alumnos en total, hemos pasado a una demanda de 100 alumnos nuevos cada año, gracias al boca a oreja”, asevera Sofía Temprado, de MT Grupo.

El San Gabriel será sede el 10 y el 11 de marzo de un encuentro de varias universidades europeas para abordar cómo trasladar este modelo estadounidense a las distintas realidades nacionales.

“Los alumnos están encantados, sienten que son ellos los que le ponen los deberes al profe. Las aulas se han transformado en lugar de encuentro”, prosigue Temprado.

En colaboración con la Universidad de La Rioja, pero también con el Gobierno de Aragón, el proyecto de innovación sigue adelante. En septiembre y octubre, por primera vez, habrá un intercambio con alumnos del Clintondale. (Más en https://www.youtube.com/watch?v=J5iZXnL1290).

Y tú, ¿flippeas?

Iñaki Fernández. Colegio Reial Monestir Santa Isabel (Barcelona). Biología 4º de ESO. 49 años.

“Es el segundo años que flippeo, y conlleva un cambio importante de mentalidad. Hay que acabar con la inercia del profesor de enseñar como ha sido enseñado y de los alumnos de aprender como siempre han aprendido. En los alumnos potencia muchísimo la responsabilidad, requiere iniciativa y proactividad. Tienen la asignatura tres días a la semana. El último día, el viernes, hago en clase una pequeña introducción al nuevo tema, que verán en vídeo en casa. En 20 o 30 minutos les explico de qué va, porque me he dado cuenta de que les cuesta mucho estudiar de cero. Hasta el martes a primera hora tienen tiempo para verlo, responder a lo que se les pregunta y enviarme un cuestionario con lo que más les ha costado. Entonces, en clase, juntos, resolvemos esas dudas reiteradas, surgen nuevas, se explican, y nos dedicamos a hacer ejercicios, resolver problemas, iniciar proyectos…, un trabajo que continúa el jueves. El año pasado no había la introducción de los viernes, pero les viene bien que todo sea así, un poco más estructurado, pues los alumnos están acostumbrados a cierta rigidez. Les cuesta romper con la secuencia explicación-deberes-explicación-deberes”.

Manuel Jesús Fernández Naranjo. Director del IES Virgen del Castillo (Sevilla). Ciencias Sociales en 4º de ESO y 2º de bachillerato. 52 años

“Comencé a invertir las clases el curso pasado en 2º de Bachillerato, aunque antes hacía cosas parecidas. Mi formación ha sido en la Red, en Twitter, en la comunidad de Google+ que coordino, flippedEABE, y en encuentros de profesores como los EABE. La FC me aporta la visión y la experiencia de un nuevo aprendizaje, de comprobar que es posible aprender de otra manera, mucho más cercana a los intereses, el contexto y las necesidades del alumnado y de una nueva sociedad digital, líquida e incierta. A los alumnos les aporta protagonismo en su propio aprendizaje, ser dueños de sus ritmos y productos, herramientas para el aprendizaje para toda la vida y mayor autonomía. Mi centro no utiliza esta estrategia, pero sí en otros lugares me reconocen como pionero y siguen mis actividades como orientación y modelo, incluso en la propia Universidad. Las herramientas que utilizo son las de Google: Sites, Drive (formularios, documentos, presentaciones) y YouTube. También uso Twitter en el aula con una actividad muy útil como el #temaxtuit, donde el alumnado explica cada tema a base a tuits. Para el montaje de vídeos empleamos Windows Live Movie Maker y Movenote. También usamos podcasts con la aplicación Ivoox. Y en alguna ocasión hemos utilizado WhatsApp. Ahora vamos a empezar con Kahoot! y Edupuzzle. Como recomendación, dos páginas: la comunidad flippedEABE y www.theflippedclassroom.es”.

Diego Redondo. Director del CEPA Sierra Norte de Torrelaguna (Madrid). Matemáticas. 36 años.

“Junto con otros compañeros del CFA Palau de Mar de Barcelona y el CFA M. Dolors Paul de Cunit, participo en el proyecto de innovación educativa mapaTIC (www.mapatic2015.blogspot.com), que emplea el modelo FC en distintos módulos y niveles educativos. Además, estoy inmerso en la elaboración de un curso MOOC para Nivel II de Secundaria, pero que a la vez ayudará a aplicar y experimentar la metodología de la clase invertida en el Nivel I usando la plataforma edX Studio. Se realizará un análisis de la mejora del aprendizaje de los alumnos ESO en la materia de Matemáticas mediante el análisis de los vídeos utilizados en la FC y alojados en la plataforma edX Studio, estudiando cómo han sido vistos y en qué momentos de las explicaciones los alumnos han interactuado o repetido las explicaciones. Este análisis será posible gracias a módulos específicos desarrollados en la Universidad Carlos III de Madrid”.

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